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Jorge Valverde y Jorge Suárez, propietarios del afijo Da Coroa Galega
22/09/2022El caniche tiene ciertas características que lo identifican nada más verlo. Es un perro esbelto, grácil, elegante y con una presencia siempre imponente que hace que no pase nunca desapercibido. Uno de sus principales atractivos es su tan particular pelo ensortijado, que tanto juego da a los peluqueros. Esto ha hecho de él una raza muy popular, ya desde el siglo XV y hasta la actualidad.
Jorge Valverde y Jorge Suárez, propietarios del afijo Da Coroa Galega.
La versatilidad del caniche, en cuanto a tamaños y a colores, junto con sus amplias aptitudes frente al trabajo, han hecho de él una de las razas que encabezan el ranking 'top ten' de razas caninas más conocidas, a nivel mundial.
Clavaire, Da Coroa Galega.
Los caniches, en general, tienen un carácter afable, fiel, divertido y tenaz que les hace poseedores de una gran inteligencia y de una predisposición innata hacia prácticamente cualquier trabajo.
Podemos verlos presentes en exposiciones de morfología y belleza, en campeonatos de peluquería, carreras de agility, competiciones de obediencia deportiva y en terapia asistida, tanto con personas como con otros animales. A lo largo de la historia, se contó mucho con ellos como perros cobradores en la caza, aunque este hecho ahora es menos común y, en contadas ocasiones, podemos toparnos con ellos en campos de entrenamiento de guarda y defensa. No debemos olvidar que los caniches tienen su faceta más que divertida y que, a lo largo del tiempo, han hecho reír, tanto a niños como a adultos, en espectáculos circenses en los que realizaban una infinidad de trucos.
Tamaños
El caniche se encuentra, hoy en día, en cuatro tamaños, lo que también le confiere una gran versatilidad. Éstos son:
El estándar racial es exactamente el mismo para los cuatro tamaños, siendo de vital importancia que en los dos tamaños inferiores no se aprecie ningún signo de enanismo, como pueden ser unos morros excesivamente cortos, cabezas y ojos grobulosos, y que éstos últimos sean redondos y no almendrados.
Cabeza
Charlie and the Chocolate Factory, Da Coroa Galega. Grooming: Lena Bäck.
La cabeza del caniche debe ser llevada siempre en alto, con orgullo. Será ligeramente larga, pero no excesivamente, y nunca masiva de hueso.
El cráneo, a vista de pájaro, será ovalado y, en su vista de perfil, ligeramente curvo con el occipucio bien definido en los dos tamaños más grandes (Estándar y Mediano), siendo ligeramente más suave en Enanos y Toys.
La depresión que separa el cráneo del hocico, denominada “stop”, debe ser sutil pero no nula, poco pronunciada, y los ojos, que en los caniches cobran especial importancia dada su forma almendrada, podrán ser de diferentes colores. En los ejemplares de color marrón, podrán ser de un ámbar, lo más oscuro posible, siendo deseable, para el resto de capas, que sean negros como pozos, lo mismo que la trufa. Ésta podrá ser marrón, en perros con capa tono chocolate pero, en el resto de colores, se desea negra y brillante, como el azabache, perdonándose en algunos casos (leonados), en los que podrá ser marrón, lo más oscura posible. Es muy importante que nunca sea color hígado o rosácea. Lo mismo sucederá en almohadillas, labios y párpados.
Seguimos con el hocico, más que evidente, del caniche. Éste deberá tener una proporción de 9/10, con respecto al cráneo.
No hay caniches chatos ni hocicudos. Se trata, simplemente, de un efecto óptico respecto al tipo de corte de pelo (morro afeitado: aspecto más largo / pelo largo en el morro: aspecto más corto del morro).
Los dientes deben ser fuertes, no excesivos y tener un perfecto cierre en tijera. Es decir, la mandíbula superior tiene que cerrarse por delante de la inferior, tocándose los dientes inferiores, por su cara externa, con la interna de los superiores. La boca deseable es de 6x6, lo que significa que entre colmillo y colmillo debe haber seis dientes frontales, los incisivos.
Las mejillas del caniche son más bien huesudas y poco evidentes, en comparación con otras razas.
Por último, las orejas deben estar insertadas en una linea imaginaria que trazaremos entre la parte más alta de la trufa y la mas baja del ojo, cayendo en cascada y con abundante pelo por encima de las mejillas. Mucha gente desconoce que, si se afeita la oreja de un caniche, su forma es más bien triangular, con la base más ancha, estrechándose hacia una punta, ligeramente redondeada, y no siendo nunca una oreja carnosa; son más bien livianas. Están insertadas lateralmente, nunca pueden ser erguidas ni tener una inserción frontal, como la de un terrier.
Cuerpo
Panamá, Da Coroa Galega. Grooming: Jorge Valverde.
El cuerpo del caniche comienza con un cuello ligeramente arqueado, desde la nuca, sin presencia alguna de papada, de porte alto y con una longitud similar a la total de la cabeza —aunque muchas veces se vean, en shows, cuellos excesivamente largos y rectos, que en realidad no son correctos, denominados “cuello de cisne”—. Desde aquí ya pasamos a un lomo fuerte y bien musculado, con una grupa redondeada pero en ningún caso caída, terminada por una cola de inserción bastante alta y deseándose que su ángulo esté colocado a las 9:10, con relación al cuerpo. —Este aspecto, hoy en día, es muy difícil de observar de manera homogénea en la raza, puesto que los caniches fueron sometidos a la amputación parcial de este apéndice hasta hace relativamente poco (siendo una costumbre aún practicada con asiduidad en varios países)—.
En el pecho, nos encontraremos con un esternón perfectamente palpable y un poco prominente. El pecho debe ser amplio, pero no excesivo, inclinándose a la altura del codo. El perímetro torácico será siempre mayor que la altura a la cruz, y su anchura será de dos terceras partes de la misma. Por último, nos encontramos con un vientre bien pegado, pero no agalgado.
Finalmente, las patas se dividen en:
Por último, nos encontramos con los pies. Éstos son “pies de gato”. Con esto, nos referimos a que deben ser pequeños, fuertes, y de dedos arqueados y bien juntos, dando la visión de un pequeño óvalo. Terminan en unas uñas cortas y fuertes de color negro, en perros negros y grises; pudiendo ser marrones, lo más oscuro posible, en capas leonadas y chocolates; y teniendo una amplia gama de tonalidades color cuerno en los ejemplares de color blanco. Las almohadillas estarán bien pigmentadas, en todos los casos.
Una correcta estructura en el cuerpo del caniche es lo que le confiere su peculiar movimiento que, a primera vista, será de pasos rápidos comprendidos en saltos cortos y gráciles. El tamaño del paso dependerá del tamaño del perro y de la amplitud de movimiento que éste posea.
No se ha nombrado hasta ahora, pero en los machos, a partir de que entran en categoría 'Cachorros' (a los 6 meses), los testículos deben estar descendidos y ser perfectamente palpables.
Capa
Comenzaremos por la parte más interna, que es la piel, teniendo que estar pigmentada en todos los colores, según su tono, y siendo muy apreciado, en los blancos, un tono plomizo. La piel no puede presentar flacidez, pero si ser flexible.
Sin duda, lo más representativo y distintivo del caniche es su abundante pelo fino, de textura rizada, siendo como un “muelle”. Hay algunos ejemplares que presentan un tipo de pelo más lanoso, en mechones y menos rizado, con tendencia a formar cordeles, mostrados, de forma muy puntual, en algún show o concurso canino, como caniches “acordonados” o “cordelé”.
No sueltan pelo y cabe recordar que son de las pocas razas existentes 100% hipoalergénicas, es decir, que no desarrollan alérgenos en piel, pelo o mucosas.
Colores admitidos y no admitidos, según la FCI
Trufa, Da Coroa Galega. Grooming: Ester Catalán.
Los colores admitidos por la Fédération Cynologique Internationale son:
Ahora hablaremos de los colores aún no admitidos por la FCI, pero muchas veces presentes en la historia como, por ejemplo, pueden ser los caniches particolores, atigrados y phantom, hoy en día reconocidos por Le club du Caniche (el club francés del caniche), bajo el nombre de “Chien Pluricolore à Poil Frisé”.
Es muy común encontrarnos con pinturas antiguas en las que aparecen perros representando a caniches, y que éstos sean, en su mayoría, particolores:
Existen unos perros partifactorados, pero con muy poca presencia de color blanco en su cuerpo, lo que se denomina comúnmente como “mismark” o “abstract”:
Muchos piensan que criar es como pintar: coger dos colores y mezclarlos, obteniendo un resultado válido y digno de orgullo, pero nada más lejos de la realidad. Criar es algo mucho más serio y complejo que eso y, si no va a realizarse como es debido, mejor no hacerlo.
Uno de los primeros puntos que debemos tener en cuenta es que solo se deben utilizar, a la hora de criar, perros que cumplan el estándar racial en la mayoría de sus puntos. Con esto nos referimos a perros con calificación de excelente en un show, sea cual sea el propósito de los futuros cachorros.
Un criador profesional siempre debe tener su plantel y plan de cría propios, aunque ocasionalmente puedan realizarse cruces externos, buscando mejorar ciertos aspectos y abrir líneas.
Nosotros diferenciamos entre dos tipos de criadores profesionales, los que buscan una o dos líneas y realizan su fiel reproducción y los que, por el contrario, quieren obtener su propio tipo de perro, ayudándose de características puntuales de los perros de otras líneas. Este segundo tipo de cría necesita más números de ejemplares, es más costoso y mucho más sacrificado, pero es la única manera de obtener nuevas líneas.
Otro punto importante a tener en cuenta es la salud de los ejemplares con los que se va a criar. Con esto nos queremos referir a que, antes de plantearse criar, se tendrá que testar a los perros, al menos, de las afecciones más comunes en la raza, como pueden ser:
Por último, y no menos importante, hay que hablar del carácter. Aquí influyen factores genéticos, pero también los hay ambientales. Cuando decimos factores ambientales nos referimos al manejo de los cachorros en sus primeros tres meses de vida, que van a marcar su carácter. Esto se llama “impronta” y debe ser realizada desde su nacimiento por las madres, el criador y el resto de perros presentes en el hogar y que forman su manada.
Hoy en día ya es menos común, pero aún nos encontramos con ejemplares separados de sus madres a edades muy prematuras, lo que implica una serie de problemas, tanto de carácter físico como psíquico. La edad correcta para que un cachorro pueda partir de su hogar de nacimiento hacia su nueva casa debe ser de tres meses (de 12 a 13 semanas). En este punto, los cachorros ya tendrán una pauta de vacunación completa, chip y pasaporte dados de alta, estarán destetados por completo de forma natural y habrán gozado de una más que correcta socialización, habiendo realizado siempre un buen trabajo previo.

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