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La osteartritis canina es un problema que hay que prevenir antes de que aparezcan los primeros síntomas. Para ello, lo ideal es proporcionar a los perros condroprotectores desde los 7 u 8 años, pero, ¿cómo elegir el mejor para el nuestro?
Ver envejecer a tu perro puede ser muy duro y bonito a partes iguales. Llega un momento en el que no le apetece pasear tanto como antes, duerme durante más horas, pierde la audición o la vista, e incluso le cuesta levantarse de su camita. Pero no debemos normalizar estas situaciones. Además, si les proporcionamos un buen envejecimiento, puede ser una época maravillosa para disfrutar con ellos: sus hocicos se vuelven blancos, los paseos se vuelven más pausados y notamos como, poco a poco, se vuelven más cabezones y marcan sus propias rutinas. Esta época puede ser una de las mejores de tu vida... Y de la suya.
Y es que, por suerte y gracias a todos los avances veterinarios y al cuidado que les proporcionamos sus tutores, los perros viven cada vez más, lo que, a su vez, implica que puedan aparecer ciertos achaques, como por ejemplo la osteoartritis, una enfermedad articular degenerativa que aparece según la edad, la raza, el peso y la historia médica del animal.
La osteoartritis afecta a uno de cada cinco perros, y es la causa principal del dolor y de la movilidad reducida en nuestros compañeros caninos de edad avanzada. Hay que saber que “es normal que suceda cuando el perro tiene más de 8 años”, asegura el veterinario clínico, Andrés Santiago, quien explica que “se trata de la degeneración de la capa que amortigua el roce entre los huesos, que con los años se desgasta, roza y provoca dolor, por lo que es posible que nuestro perro empiece a cojear o que le notemos ciertos temblores en las patas”.
El problema es que los perros normalizan ese dolor y lo terminan sobrellevando, pasando desapercibido por los humanos, ya que los perros instintivamente enmascaran su dolor, algo que no es lo ideal para ellos. Y es que “con la artrosis, el problema es que una vez se presenta, no podemos curarla. Por eso, lo que tenemos que intentar es retrasar su aparición”, explica el experto.
Lo primero que hay que saber sobre la osteoartritis es que es una consecuencia inevitable de la edad. “Cuando nuestros perros vivían 8 o 9 años, no teníamos que preocuparnos por el desgaste de sus huesos. Pero ahora que viven entre 14 y 17 años, lo normal es que terminen padeciéndola”, asegura el veterinario. Y es por eso que hay que ser conscientes de que, para que nuestros perros puedan tener una vida adulta con vitalidad, es importante actuar varios años antes (sobre los 8 años), retrasando la aparición de esa artrosis lo máximo posible, y así mejorar su calidad de vida. “Para ello, tenemos que proporcionarles el mejor descanso posible. Una buena cama viscoelástica sería lo ideal para que ellos puedan descansar todas sus articulaciones después de cada paseo”, explica Andrés.
Pero no solo hay que tener en cuenta el descanso. También es importante cuidar el peso de nuestro perro, manteniéndolo equilibrado, y proporcionarle la alimentación adecuada, suplementándola con las vitaminas y los minerales más oportunos. Así, el veterinario clínico recomienda que, para cuidar sus huesos, lo ideal es que les administremos condroprotectores desde los 7 u 8 años, “teniendo en cuenta que, si son razas condrodistróficas —bulldog, tekel, todas las razas mini y todas las razas de rápido crecimiento, como los golden retriever o los mastines— se les deberá suplementar desde cachorros”.
Antes de los condroprotectores, se les administraban antiinflamatorios, que no dejan de ser medicamentos que, a la larga, pueden causar problemas en el hígado y los riñones. En cambio, los condroprotectores son suplementos alimenticios que retrasan el desgaste de las articulaciones, siendo la mejor opción para prevenir y tratar la artrosis sin fármacos. “Los condroprotectores facilitan la lubricación de las articulaciones, desinflamando la zona cuando ya ha aparecido, y permitiendo que nuestro animal tenga mejor calidad de vida”, cuenta Andrés Santiago.
El mundo de la salud animal no hace más que crecer y muchas veces no sabemos cómo elegir el mejor condroprotector para nuestro perro. Por eso, Andrés Santiago sugiere que consultemos con nuestro veterinario o veterinaria de confianza pero, para ayudarnos con la elección, nos proporciona cinco consejos para elegir el condroprotector adecuado:
Si tenemos en cuenta todos estos consejos, no tardaremos en notar cambios en nuestros perros mayores, empezando por su movilidad, ya que se verán más ágiles y se moverán con menor dificultad. “Esto se deberá a que su cartílago habrá comenzado a fortalecerse y se regenerará parcialmente”, explica Santiago. También se reducirá el hinchazón de sus articulaciones, disminuyendo el dolor.

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