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“En dermatología veterinaria, tratar el prurito sin descartar primero los ectoparásitos es empezar la casa por el tejado”
Irene Alfonso, fundadora de DermadridVet
20/04/2026
Entre los ectoparásitos con mayor relevancia clínica destacan:
La dermatitis alérgica a la picadura de pulga (DAPP) continúa siendo una de las enfermedades cutáneas más frecuentes en perros y gatos, incluso en animales con cuidados adecuados o aparentemente bien desparasitados. Es importante recordar que basta una única picadura para desencadenar una reacción de hipersensibilidad en pacientes sensibilizados.
Además, uno de los errores clínicos más frecuentes es descartar DAPP por no visualizar pulgas durante la exploración física. La ausencia de parásitos visibles no excluye la enfermedad, especialmente en pacientes con prurito crónico.
Desde el punto de vista dermatológico, el control antiparasitario debe formar parte del protocolo diagnóstico del prurito. Los dermatólogos recomendamos realizar siempre una prueba terapéutica con antiparasitarios de alta eficacia frente a pulgas y ácaros antes de establecer diagnósticos más complejos. Este enfoque permite:
Este concepto es especialmente relevante en pacientes con prurito crónico refractario, donde la falta de un control antiparasitario adecuado puede ser una de las causas de fracaso terapéutico.
En dermatología veterinaria es fundamental entender el concepto de factores perpetuantes. Estos son procesos que no necesariamente inician la enfermedad, pero que mantienen la inflamación y el prurito.
Entre los más relevantes destacan:
Los ectoparásitos pueden actuar tanto como causa primaria como factor perpetuante, aumentando la inflamación cutánea y favoreciendo la aparición de infecciones secundarias.
La citología cutánea es probablemente la herramienta diagnóstica más infrautilizada en dermatología general, pese a ser rápida, económica y extremadamente útil.
Su realización permite detectar:
La identificación y tratamiento de infecciones secundarias es clave para el control del prurito, ya que estas pueden incrementar significativamente el malestar del paciente independientemente de la causa primaria.
En la práctica clínica diaria es habitual encontrar errores que comprometen la eficacia del control antiparasitario:
La educación del tutor resulta fundamental para mejorar la adherencia terapéutica. Explicar el papel diagnóstico del control antiparasitario suele mejorar significativamente el cumplimiento.
La innovación en antiparasitarios ha permitido mejorar significativamente la eficacia y comodidad de los tratamientos.
Actualmente destacan:
Estos avances han facilitado la integración del control antiparasitario dentro de los protocolos dermatológicos modernos.
La recomendación personalizada basada en criterios clínicos mejora los resultados y refuerza la confianza del tutor en el tratamiento.
El control antiparasitario debe considerarse una herramienta diagnóstica esencial dentro del abordaje dermatológico del paciente pruriginoso y no únicamente una medida preventiva.
Su correcta integración dentro del protocolo clínico permite:
La dermatología veterinaria moderna debe basarse en un enfoque estructurado donde el control antiparasitario, la citología cutánea y la educación del tutor formen parte del manejo integral del paciente.
Irene Alfonso es veterinaria con más de 14 años de experiencia en dermatología clínica de perros y gatos. Posee el certificado GPCert Derm por la European School of Veterinary Postgraduate Studies y es miembro de la European Society of Veterinary Dermatology (ESVD). Es fundadora de DermadridVet, servicio especializado en dermatología veterinaria.

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